Sunday, December 16, 2007

El amor verdadero …


El amor verdadero es un gigante de oro” (Jorge Eduardo Eielson, Perú 1924-2006)

Belit-Seri, ¡cómo puedes pedirme que no tema por ti, cómo quieres que guarde silencio ante tus desánimos y fatigas! Me duele aceptar esa actitud de entrega y sumisión, y ese empeño tuyo en seguir siendo fiel a una tierra en discordia: “pueblos que no tienen piedad”, me dijiste. A mí me es imposible olvidar que ella fue testigo de mis ternuras, y ahora no me queda otra cosa que seguir el lenguaje que dicta un corazón herido por la distancia. De nada sirve recordar tiempos pasados, salvar abismos, de nada sirve volver a la imágenes de entonces, si ya no hay nada ni nadie que nos retenga.

Sigo aquí, en estas tierras que van recobrándose de sus propias batallas. Los monarcas de este reino quieren conseguir la unidad y para ello tienen un comportamiento extremo: han hecho verdad un rumor que venía oyéndose desde algún tiempo con la expulsión de los judios de una manera cruel. También estos días está en boca de todos el nombre de un navegante –del que dicen puede ser judío- que está empeñado en demostrar que hay una nueva ruta por mar hacia el Oriente. Hay quienes piensan que todo esto es una fantasía.

Al igual que los Sefardíes también tú y yo conocemos el exilio. Vivimos un constante peregrinaje en busca del Destino que nos prometió el Cazador de Sueños. Hemos andado rutas peligrosas y tiempos variables esgrimiendo nuestra pasión como arma para defendernos del olvido. Siempre estamos a la busca de la felicidad, intentando mantener el equilibrio entre nuestra mente y el cuerpo, sin descartar que cada día puede ser el último que se nos conceda. Por eso no te pregunto más por el futuro, pues será el tiempo quién saque todo a la luz, y sigo la norma que dicta el poeta Horacio: adonde los vientos me arrastren me dejo llevar.

Uxa

http://www.liceus.com/cgi-bin/gba/0208.asp
 

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DESDE EL MAR EGEO-destino UXA de Alejandría-

http://es.wikipedia.org/wiki/Rodas  

Las frágiles celosías espumosas de este mar ocioso, libres de la inmensidad azul que las empuja, mueren sobre la arena aún húmeda del último impulso. Tus hermosos escritos llenan mi frágil vasija, gota a gota, del néctar de tus palabras.

Varios cielos nos separan. Arrancados de un contenido fatal, fuimos una quietud rígida. El tiempo y la distancia golpean montañas de oscuridad.

Aquí el mar en el que se ahogó el padre de Teseo, al creer que su hijo había sido devorado por el Minotauro, está lleno de risas de espuma. Los fantasmas que me acorralan marchitando rosas del recuerdo, han dejado sus cadenas colgadas en la séptima puerta del olvido.

Ahora, en este mar Egeo, en la isla de Rodas, nacida del amor de Helios y la ninfa Roda, las estrellas caminan sin rumbo, las hojas de los árboles tiritan y yo lleno de quimeras majestuosas no consigo eludir el castigo de los dioses.
Solimán el Magnífico ha vencido a los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén; ellos y yo hemos de abandonarla. 

El mar se oscurece, las gaviotas guardan el vuelo y ríen silencios sobre la arena. A lo lejos está tu imagen que se agarra al olvido. En las palmeras una música que adormece, y sobre el arena, las olas bajas golpean sin decir palabra. ¿Cuál de ellas llevará el nombre del Escriba más allá del océano para despertar un tiempo pasado? Luego se irá, ya sé. Alguien tratará de leer en vano.

Sobre las arenas del delta de Nilo, los golpes de escritura son pasos invisibles, caprichosos, nadie, sólo el dios de las dos Tierras, puede en el agua que borra leer los nombres, imagen de nuestros anhelos.

Uxa, el mar, la playa, el azul, las olas, dejan desasistida mi voluntad. Cuando por fin pueda alejarme de la isla Ophiussa, espero que no desaparezca la esperanza de llegar a Alejandría. Solo necesito el hechizo de la lira de Orfeo que, como con su música se inclinaban las ramas de los árboles para ofrecerle la fruta, incline mi destino hacía donde los lotos contemplaron nuestros paseos por las orillad del divino Nilo.

Belit-Seri

 

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Sunday, December 9, 2007

No todos los otoños son derrotas

A Belit-Seri

Me seducen tus palabras, antídoto de sombras y pesadumbres en nuestro caminar por nombres y geografías. Las atesoro. Despiertan mi imaginación desafiando al silencio que mantienes de tu nombre. No temas, no seguiré buscando la leyenda; sé que no me ha sido dado conocer su secreto. Ahora entregada al ritual inapelable de los días ocres, espero la llegada de las lluvias antes que el otoño abra de par en par sus puertas. Esta tierra fertil - aún tibia - retiene el vigor del verano y acoge a los hombres que salen a la siega. ¡Cuántas espigas cortadas! ¡Qué de trabajo para niños y madres! ¡Qué de bronce en el verde! !Qué contraste con los desiertos que detienen las fronteras! Hasta el loto sigue creciendo a la sombra de los sicómoros.

Todo ésto me habla de ti, de un hombre que encadenaba sueños a la vida. Ráfagas de un tiempo que ya fue: ecos, huellas, contornos, palabras, besos, el blanco que te pertenece tánto como a mí, y el otoño que me trae tu silueta alargada. Ahora creo conocer la Verdad aunque quizás los recuerdos la deformen, pero sigue vivo el deseo de alcanzar esa luz que me lleve hasta esa Caravana que partió ya no se sabe cuándo. La maleta está hecha ya. Sólo tienes que decirme: ¡ven!, y haré de este otoño nuestra morada.


Uxa

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Wednesday, November 28, 2007

Recordando a Uxa

Recuerdo -¡qué buenos tiempos aquellos!- cuando de la mitad de dos poemas diferentes, uno tuyo y otro mío, nos hicimos uno. ¡Sígueme si quieres!, te dije. Como siempre ocurría en los últimos días, compartimos silencios.

-”¡Sé felíz! El amor puede anidar en una relación, hacerse carne, palparse, pero en ningún caso puede ser eterno”, me contestaste por fin. Y me fui al alba, a buscar refugio en mi madre tierra, desde entonces ando por aquí, suelto… Estas penas, estatuas de sal, me escuecen dentro, y el mar de los recuerdos no quiere diluirse.

¡Oh tú, Urbana Lluvia, estoy escuchando la melodía que dejan las gotas sobre los cristales. Han humedecido mi alma de tristeza. Ellas tienen suerte, permanecen brillantes un segundo y mueren. La muerte como el amor vienen de la mano de la sorpresa. Ya lo sé. Pero con ella era el océano donde se recoge el sol. Ahora solo soy la memoria de la ladera del bosque olvidado.


Belit-Seri

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Friday, November 16, 2007

Como un rumor entristecido

http://www.fuenterrebollo.com/faqs-numismatica/alhambra.html

Como un rumor entristecido me llegaron tus noticias, Belit-Seri, desde la ciudad de las Palmeras, Jericó. Dicen de ti que sigues siendo soldado, siempre sigues peregrino en defensa de la Verdad. Dicen que no renuncias a formar parte de un ejército de historias conflictivas, ni a seguir caminos impuestos por batallas que ya vencieron. ¿Es verdad ésto, Belit, o es el guerrero quien se deja oír? … En cualquier caso es un lenguaje que dicta quimeras. No eres consciente de que la distancia y la ausencia son armas peligrosas que desgarran con lenta monotonía y que el tiempo nos obliga al olvido. Temo que te encuentras en la orilla equivocada y que estás siendo arrastrado por la fuerza de unos sentimientos contrariados. 

Sí, temo por ti Belit-Seri, !cuídate! Los dioses te son favorables, pero tu historia -la nuestra- tiene capítulos complicados de asedios e invasiones que duran desde siempre, como la misma Jericó. Costó siete días y siete vueltas cada día a las murallas de la ciudad para que éstas terminaran por caer. Más largo es ya el tiempo que yo estoy aquí en estas tierras, más largo el asedio que los reyes cristianos impusieron al último sitio que quedaba aún por conquistar. He visto como se cerraba el cerco alrededor de la ciudad, he visto luchas desesperadas, familias expulsadas, otras tenían que salir huyendo. Y he visto a un rey que lloraba su reino perdido, lágrimas por esta ciudad a la que no supo defender bien.

Belit-Seri, dices que fuimos apacible melodía, que nunca conocimos el desaliento, pero la caída de nuestros muros ha arrastrado también nuestras defensas hiriéndolas de dudas y desánimos. Ahora nuestras pasiones están en completa desnudez. Y esto me inquieta. Iniciada en una nueva creencia, mantengo callado lo que hasta ahora fui: nombrada por el Escriba la más bella hija del Faraón. No creo que él pudiera hacer mucho por mí en estos momentos, es peligroso ser parte de una herencia árabe-judia: los reyes cristianos no están haciendo honor a su palabra dada y me veo obligada a seguir mi camino, tengo que marchar. Belit, para mí también se ha espantado ya la calma y no hay nada ni nadie que me retenga …

Uxa
 
 

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Jericó

http://www.infonegocio.com/2222/jerico.html

Sobre Belit-Seri

Belit ya está en Jericó donde nunca es invierno. Ha cruzado el Sinaí siguiendo la ruta de la costa del Mediterráneo. Las flores blancas de la alheña y los sicómoros incorruptibles que adornan y protegen las casas de planta circular, le han recibido.

Canaán, provincia de Egipto, mantiene buenas relaciones diplomáticas y militar con Akhenatón. Decide descansar unos días. Ha trabajado duro en las minas de Neguev en la extracción de turquesas y cobre. Los nómadas del desierto llevan tiempo invadiendo las tierras de Palestina. Como sea que se dedican a perturbar la paz, haciendo causa común con los rebeldes contra el faraón, el general Horemheb ha conseguido acabar con el caos y devolver la tranquilidad al territorio.

Contemplando las estrellas, Belit, piensa: ¡Cómo se espantará la calma! Y… ¿tal vez Uxa vio mis alas de cóndor manchadas de barro? ¡Bajé al submundo! Mas… el heno de ilusiones se pudrió con lluvia de lágrimas. Ese olor no deja rastro en la memoria.

Primera verdad… segunda verdad… solo es la distancia que se levanta a nuestro alrededor. Pero, están naciendo flores que perfumaran la esperanza de leer sus papiros. Desapareceremos, pero como testigo inmutable, después de que la vida nos destruya, quedará “el jeroglífico alquímico del crisol”, que gritará:

¡fuimos apacible melodía, brújula que nunca marcó el desaliento! Sabe que los rosetones reflejo de la materia ígnea, son la rueda de la vida interior que arde en el atanor de nuestras pasiones espantando las sombras del complejo de culpabilidad. Muros que ocultan los pasadizos secretos de nuestras intenciones. Sí, son ausencias.

El escorpión avanza en contra del viento; la senda se pierde en la montaña; los árboles se inclinan, los ibones profundos dibujan manchas de cielo sobre sus aguas. Ra, como el canto de la cigarra y el ruido de la cascada, se mueven; y yo, quieto como la Esfinge ocre. Pero… seguiré mi camino.


 

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Tuesday, November 6, 2007

Al Hamra, residencia real

http://es.wikipedia.org/wiki/Alhambra

Belit-Seri, te siento cansado, tus palabras en desequilibrio. Conjugas las letras con un deje de despego y melancolía indefensa. Después de tantos años de fuga se ha ido acumulando en tus pasos la arena de todos tus desiertos transitados. Me desconcierta esa especie de indolencia desolada cuando te aferras a los recuerdos; debes de saber que la mayoría de ellos no llegan a conocer su futuro. No te engañas si presientes mis celos por el encanto de aquellos días cerca de las Aguas Sagradas. Ellas ya no me exigirán más ofrendas, y no comprendo ese empeño tuyo en encontrar el oráculo para hacerlas realidad. ¿No sabes que Herodoto tampoco conocía el lugar exacto de Amón? Te recomiendo prudencia en Siwa, las arenas traicionaron hasta al mismo rey de Persia, que quedó allí  enterrado con todo su ejército.

Sabes, Belit-Seri, no es difícil encontrarme. Si me llamaras no habría fronteras ni horizontes inalcanzables, ni aguas ni caminos inseguros que no consiguiera cruzar. Pero no he recibido de tí nada más que papiros, una literatura dictada por el Escriba del Faraón. Ahora estoy lejos. En esta ciudad asediada en que me encuentro, he visto en los ojos de la gente la misma mirada de incertidumbre que presiento en ti. También conocen el miedo a ese tiempo que saben ausente de promesas para ellos.

Aquí todavía es verano, y en los jardines de la residencia real disfrutamos aún de paz, y del frescor del agua arrastrada del Darro; el agua, música sonora en fuentes, acequias y aljibes; agua para una exuberante vegetación, rica en perfumes. En este lugar de armonía y sosiego, trato de no perturbar el alma con imágenes de emociones frustradas y la irresistible tentación que siento de conocer tu nombre verdadero. Me recupero. Es este lugar el que me ha hecho conocer que hay algo más que está sobre los sentimientos humanos. Acércate a mí, Belit-Seri, no temas encontrarte cara a cara conmigo. El tiempo es el que no perdona. Por una vez el oráculo ha hablado la verdad: el agua, elemento de vida, es cómplice que nos hace girar en su círculo hasta acercarnos las orillas.

Ahora ya sabes dónde tienes que buscarme. Sirio cumplirá la promesa de protegerte.

Uxa
 

 

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Wednesday, October 31, 2007

Más allá de Jebel-Tarik

 foto de Bernard Cloutier

http://berclo.net/indes.html

¡Ay, qué cerca estuvimos y hoy que lejos!
Al tiempo delicioso de las citas,
sucede la desunión durísima.
Ibn Zagdan (1003-1071)

Uxa repite estas palabras del poeta y piensa que tiene razón: nunca fue tan larga la distancia que le separa del Escriba, ni fue tan persistente la presencia de la soledad que le condena con descaro a un perpetuo peregrinaje. Pero Uxa no tiene reproches y calla el dolor de saber a Belit-Seri seducido por los oráculos –despiadadas sibilas- hasta perder la noción de una fidelidad frustrada. Para ella sería suficiente una palabra, conocer un nombre, para que se dejara abrazar por la imagen que lleva en sus pupilas de aquel soldado del Faraón.

Uxa está consciente de que no existen respuestas y es el tiempo el que impone –dolorosamente- el castigo con los años. Cansada de metáforas y conjuros, decidió dejar atrás el viento seco que besaba con voluptuosidad las tristezas de entonces, olvidando esperas y compromisos desordenados hasta atravesar el umbral de una avanzada historia.

Seguimos a Uxa por una tierra con el acento dulce de sus frutos y de sus vinos. Atraída por la tolerancia de su cultura y lo dinámico y cosmopolita de las ciudades, se encuentra con un país envuelto ahora en batallas perdidas que lo único que conserva es el eco del esplendor de su pasado en el Arte y la Arquitectura. Ella no quiere renunciar a recuperar olvidos y sigue buscando respuestas en esas ciudades que ya moldean otras manos y donde impera un aire enrarecido que pone límites a la propia identidad. Aún queda un último lugar vitalizado por el agua y que confía en su lírico lenguaje. Uxa, que se sabe acosada por lo inevitable del tiempo, sube por caminos que la llevan a lo más empinado de su cumbre. Allí, en la luz que sombrea de rojo los muros obstinados, presiente que habrá un rey –que al igual que ella y Belit-Seri- se verá obligado a abandonar la casa de sus mayores.

Uxa 

 

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Desde Behdet

El pábilo arde alegre en la escudilla llena de sal y aceite. Belit Seri, tiene concentrada la mirada en la danza ígnea.

Uxa ha dejada atrás Egipto, ya no recolecta flores de loto que, una vez secas y triturado lo del centro, hacía esos panes cocidos al horno que tanto gustaban al Escriba sin Nombre.

Ella piensa que Belit ha arrancado la lealtad pétrea de su amistad, a cambio de una vida de aventuras, cavando sospechas que le desagradan.

Fértil quedó el valle del Nilo. En su despedida el Escriba con labios granizados plantó besos que fueron cipreses. El bosque de Uxa brillaba verde, hiedra que se agarraba fuerte al sicómoro en busca de su fruto blanco amarillento que, temblando, dudaba de la vuelta de Belit. Caricias que despertaron espesas lujurias. Mas la despedida fue una llanura de tristeza.

Las estrellas se detienen en mitad de la noche. Mientras, Belit, cierra las manos sumergida en un sueño.

Unas ramas de cedro se recuestan en la ventana por donde mira a la luna. No hay placer, solo un remanso de color. Es algo misterioso. Las palabras olvidadas, símbolos de sus amores, yacen pintadas en el polvo de los caminos de Mesopotamia.

Trata de buscar lo que está oculto envuelto en magia.

El dédalo de su memoria contempla, sin poder evitarlo, el vuelo del último recuerdo preso en los círculos de los amores alejandrinos. Sabe que morirá tragado por el mar del remordimiento. Si las aventuras son la respuesta, ¿cuál es la pregunta?

Basta un solo trazo de viento para apagar la llama.

Belit se ha quedado dormido, mañana debe partir al oráculo de Amón en el oasis de Siwa. Ha visitado la encina de Dodona, el laurel de Delfos, la palmera de Delos, el sauce de Ónfalos, ninguno le ha dado respuesta a su pregunta: ¿Cuándo podré dar a conocer mi nombre?


Belit-Seri

Posted by Pilar in 12:39:29 | Permalink | No Comments »

Thursday, October 18, 2007

¡Te esperaba!

 
http://www.egiptodreams.com/RHimnoNilo.htm

 

Llegas provocando mi soledad con imágenes de infidelidad y olvido, pero vuelvo a sentir lo fascinante de tu palabra y a recobrar el latido turbulento que perdí cuando tu mirada se hizo ausente. Belit-Seri, ¿cómo haces para que yo me deje arrastrar de nuevo por un lenguaje que oculta tu verdadero nombre, qué hay en ti que me reconcilia con la vida? Quizás sea el deseo de querer volver a ser lo que éramos antes, o el acento sugerente y amable de tus recuerdos, no lo sé …

Tu marcha fue el principio de mi peregrinaje. Hace ya tiempo que dejé atrás Egipto, que no ando descalza por las Aguas Sagradas de nuestra niñez. Despojada de las palabras del Escriba me alejé dejando huérfanas sombras bajo los sicómoros, y una tristeza vulnerable a las nostalgias. El tiempo transmute los recuerdos en transparentes sueños, atemperando su ímpetu y ardor. Ahora tu lenguaje tiene nombre diferente, otras imágenes, otra verdad. Y yo tengo miedo. No soy yo quien ama el silencio, no soy yo quien hizo callar su corazón.

Sin embargo, te esperaba. No para cronometrar ausencias, no para exigir argumentos, sino para recuperar aquellos días dorados en que, sentada en el dintel de la puerta de la Taberna, esperaba ver llegar las caravanas que me traían noticias de ti.

Te esperaba, y te esperaré siempre en esta distancia a la que nos obliga la historia …

Uxa

Posted by Pilar in 00:02:55 | Permalink | Comments (2)